top of page

Cultura de preguntar


Tema Principal: PREGUNTE

¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! (Salmos 133:1)


Escogí esta lectura bíblica como introducción por su popularidad y por la frase "juntos en armonía". Muchos creen que "juntos en armonía" sucede automáticamente cuando nos reunimos, pero no es así. Para estar juntos solo hay que reunirse, pero para lograr armonía debe haber una cultura de colaboración. De eso se trata esta capacitación porque sin colaboración no hay armonía (equipo) y sin equipo no hay éxito.


La meta especifica de esta capacitación es que seamos una congregación bien informada porque la información es vital para la cultura de la colaboración. Para que estemos bien informados cada líder debe preguntar ¿qué debo hacer con la información que recibí? Si la información contribuye al bienestar de nuestra causa hay que responder y compartir.


A la medida que compartamos información haremos tres cosas:

1. Fortalecemos la cultura de la colaboración

2. Formamos un equipo más fuerte

3. Tendremos éxito personal y colectiva.


¿Como hacemos para mejor compartir la información? Primero tenemos que saber lo que no sabemos. Eso suena confuso, pero muchas personas no saben lo que no saben y cuando eso sucede solemos actúan como si supieran, asumen y no preguntan. ¿Sabe usted lo que no sabes acerca del trabajo que Dios nos ha encomendado como familia IDHC?

En segundo lugar, hay que saber lo que necesitas saber. Muchos saben lo que no necesitan saber, pero desconocen lo necesario. ¿Que se necesita saber? La información que contribuye al trabajo que Dios nos encomendó. ¿Listos para otra pregunta? ¿Como podemos saber lo que no sabemos y saber lo que necesitamos saber? Solo hay una forma y es preguntando.


¿Qué tan importante es preguntar? Es tan importante que aun Jesús y Dios hacían preguntas. Jesús hizo 307 preguntas en sus tres años de ministerio. Dios hizo más en el antiguo testamento. Un ejemplo de algunas preguntas sobresalientes de Dios: ¿Dónde estas? Pregunto Adán y Eva. ¿Que hay en tus manos? Pregunto a Moisés. Levántate; ¿por qué te postras así sobre tu rostro? Pregunto a Josué. ¿Qué haces aquí? Pregunto a Elías. ¿Vivirán estos huesos? Pregunto a Ezequiel. Jesús pregunto ¿Porque no tienes fe? ¿Quieres ser sano? ¿Qué quieres que haga? ¿Quién me toco? ¿Dónde conseguiremos pan? Como pueden ver, tanto Dios como Jesús tenían la costumbre de hacer preguntas.


¿Han preguntado alguna vez, porque Dios hace preguntas? Yo sí, y puedo pensar en dos respuestas:

1. Para enseñarnos que es importante preguntar

2. Para enseñarnos que es importante contestar.

Siento que, en la IDHC hay espacio para crecer en ambas áreas. Debemos aprender a hacer más preguntas y debemos dar más respuesta. Muchas veces pregunto sobre un asunto pertinente a nuestro trabajo y no responden o responden "no sé". Eso es inaceptable cuando lo único que se necesita para saber es preguntar.


¿Por qué preguntar?

1. Para no asumir. Cuando no sabemos, asumimos en vez de preguntar. No les puedo decir cuantas veces, por no preguntar, yo asumí cosas de otros que no eran cierto. Estoy seguro de que no soy el único. Un ejemplo de esto puede ser asignas una tarea y porque no se hizo como usted u otro esperaba asumes que la persona no está comprometida o no le interesa. Asumir es pariente cercano de juzgar y el cristiano no debe juzgar. Por más obvio que sea el asunto hay que preguntar. Jesus pregunto al ciego que quería, aunque era obvio su ceguera.

2. Para ayudar. Esto trata la motivación o corazón detrás de las preguntas. Algunas personas no insisten en preguntar porque temen que las personas se ofendan o se sientan presionadas, pero si su motivación es ayudar dos cosas sucederán: 1. Harás las preguntas de la manera correcta 2. Darás seguimiento a las respuestas. Por ejemplo, si un hermano no huele muy bien el único que podrá abordarle sobre el asunto es el que le quiere ayudar. Le preguntara porque huele así y como puede ayudar. Si tu intención es ayudar encontraras la manera correcta de preguntar.

3. Para estar mejor informados. Queremos ser una iglesia bien informada porque con mejor información resulta en mejor servicio. Preguntas y respuestas son claves para que la información corra en la IDHC.

4. Para conocer a sí mismo. Muchas veces no hacemos preguntas a otros porque no lo hacemos a nosotros mismos. Debemos cuestionar nuestra propia negligencia y acciones porque muchas veces hacemos cosas que no entendemos simplemente porque no cuestionamos a nosotros mismos. Los grandes hombres de Dios alcanzaron grandeza porque cuestionaban a sí mismo como el caso de David que preguntaba ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Que no suceda que estemos haciendo preguntas a otros que no hacemos a nosotros mismos.


Es muy posible que no estamos siendo la respuesta que el mundo necesita porque no estamos haciendo las preguntas necesarias. Yo sé que algunos no les gusta hacer preguntas. Pero si en verdad queremos servir y crecer vamos a preguntar porque si no preguntamos no vamos a saber cómo ayudar ni recibir ayuda.


Resumen: Haciendo preguntas fortalecemos la cultura de colaboración, información y servicio. ¿Qué vas a hacer para poner esta capacitación en práctica?


Por el Pastor Donnie Allen

Representante Nacional de las IDHC en Honduras.

Publicado el 01 de Octubre del 2020

52 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page